sábado, 4 de abril de 2020

Un día en la playa

El sabor a agua salada entre nuestros labios y el bañador como segunda piel. Quiero tostarme tumbado a tu lado, quedándome absorto mirando tus tatuajes y tu piel morena, y nadar hasta encontrar estrellas de mar. Quiero bucear, sumergirme y que una ola me lleve a la orilla donde estás tú, y pelear para ponernos protector solar.
Quiero que nos besemos, nos quitemos la ropa y vivamos los dos, quiero capturar una foto con mis ojos y enmarcarla en mi memoria para siempre; y construir un castillo de arena y regalarte perlas.
Amanecer en esa isla, que ni tu ni yo sabemos dónde es, digamos que en el caribe o en el sudeste asiático... El fuego en la noche, tu espalda contra mi pecho, Bécquer al oído y nuestras canciones sonando bajito. Despacito, como el beso que me gustaría darte.

domingo, 22 de marzo de 2020

Only one you. Only one me. We should have been careful...

Nunca olvidaré aquella sensación de incomodidad, de abandono, de desesperación...
Después de haber estado juntos tantos años, verte al otro lado de la mesa y no poder abrazarte... Desconozco quiénes eran las demás personas que estaban allí, solo recuerdo tu rostro, tu cabeza ligeramente ladeada a un lado y esos grandes ojos azules fijos en mí.
Habías cambiado de look, estabas más guapa que nunca, a pesar de que la madurez empezaba a hacer mella en tus ojos. Intenté evitarte con la mirada y pretender que no estabas ahí; imposible, mis ojos no respondían, no me contenía las ganas de examinarte, intentando encontrar un defecto que me hiciera pensar que sin mí no eras la misma.
Pensé si estarías con alguien más, si vivirías sola, si tus padres estarían bien, todos nuestros momentos llegaron a mi cabeza como una estampida mientras tú permanecías ahí al otro lado de la mesa, como dos desconocidos.
No intenté entablar conversación contigo, pretendí que no me importara que estuvieras ahí, me dije a mí mismo que soy mas fuerte sin ti. Pero cuando desperté en mi cama y sentí aquella sensación de incomodidad, de abandono, de desesperación pensé... Aún me afecta, aún no puedo olvidarla.


martes, 13 de junio de 2017

Hay ciertas frases...

En las que casi veo tus ojos cuando las leo



Y estoy a punto de hacer que todo y todos se esfumen

lunes, 8 de mayo de 2017

Dicen las estrellas que los fugaces somos nosotros...

No puedo hablar mal. El tiempo me sigue maravillando cada día, siento el calor en cada brisa cuando roza mi piel, veo la playa cada día, ese azul cristalino que permite ver el fondo y esas ondas que me hipnotizan... Sigo hablando del mar, no pienses mal.
La casa es enorme, pocos muebles: una televisión que no utilizaré, como siempre, un lamparita clásica en la esquina ilumina el salón, casi parece artística y me dan ganas de dibujarla, un cuadro con una amapola de cuatro pétalos, puto cuadro... Demasiado espacio sin nada, casi se permite que el eco resuene a veces... Es fría, incluso cuando sé que fuera hace calor y viento en estas noches, aunque mi dormitorio es cálido, algo desordenado como siempre, pero seguro que eso te lo imaginabas. Fuera de la villa hay campo, 10 minutos de tierra y una carreterita nos separan del conjunto de calles y apartamentos que se iluminan allá abajo de la colina. Se respira calma, solo el ruido del coche de algún vecino se escabulle y entra muy poco frecuente por la ventana.
Mis compañeros me recuerdan a mí, mas joven... Son buenas personas. Parecen sorprendidos de casi todo, pero a la vez se acostumbran rápidamente a todo, o esa es la impresión que me da, aunque no hablamos mucho, francés o quizás ingles de vez en cuando.
Se ven muchas estrellas, creo que hacia algunos años que no veíamos tantas, y se escucha el mundo natural ahí fuera, búhos y pájaros de campo durante esta noche, creo que tenemos un nido por fuera de la ventana del cuarto de baño. Se ven lagartos e insectos durante el día, mariposas... Sí, me sigo repitiendo ese poema de la mariposa siempre que veo una, ha pasado mucho tiempo, pero aún lo guardo en la memoria, como tantos otros.
Siento que la vida no me presiona tanto aquí, no como en otros lugares, quizás sea la actitud de las personas que me rodean y que de alguna forma influyen en mí, quizás este sol que noto en mi piel cada día y me enrojece la piel (sí, aun no me gustan las cremas, déjame).

Estaría nuestra playa por aquí? o nuestra casa? o nuestra estrella? o nuestra vida...?