lunes, 20 de mayo de 2013

Antes de comenzar, usted debe saber que esto no es una historia de amor, la fantasía que pueda encontrar es totalmente ilusoria, no hay finales felices, no hay perdices ni canciones que cantar, simplemente silencio; un silencio abrupto, incómodo, imposible de expresar en toda su magnitud. El mundo entero podría imaginarlo, y nadie llegaría a entenderlo. El silencio que queda cuando alguien se va para no volver, el silencio que no mata, pero que hiere de gravedad, y te deja tan apaleado que luego aceptas cualquier maltrato y te dices a ti mismo que eso te fortalece. Antes de comenzar usted debe entender que esta historia,  al contrario que muchas, no contiene mentiras: lo que usted lea y sienta (si finalmente siente algo) será real, nadie podrá negárselo. Solo le pido que abra su mente, que se convierta al menos durante esta lectura en un librepensador y entienda que las cosas a veces son más complicadas de lo que a simple vista parece, que la realidad se tergiversa muy fácilmente, que la paranoia simplemente en ocasiones hace acto de presencia y complica lo que pudiera parecer un juego de niños. De este modo y para comenzar, comenzamos:

lunes, 18 de febrero de 2013

Todos conocemos a alguien singular que es bueno para nosotros. Pero cuando has tenido unas cuantas relaciones empiezas a sospechar que no es la persona adecuada, sino que tiene puntos defectuosos. ¿A qué se debe? Pues a que tú mismo eres defectuoso en algún aspecto y buscas parejas que lo son en otros complementarios. Pero él o ella ocupan una parcela de tu vida para crecer plenamente dentro de tus propios defectos. Hasta que no tropiezas con tus demonios más profundos -tus problemas irresolubles- no sabes cómo eres realmente, que estás preparado para encontrar un compañero para toda la vida. Solo entonces sabes lo que estás buscando. Tú estás buscando una persona defectuosa. Pero no cualquier persona defectuosa, sino la persona defectuosa «correcta», esa que miras con amor y piensas: «Este es el problema y quiero que lo sea». Yo busco esa persona especial que es inadecuada para mí precisamente de la manera correcta. 
Libro: Manos mágicas

Hay muchos modos de perder a alguien, aparte de la muerte. Podemos perder a alguien que amamos, aunque lo veamos a diario… si dejamos que el miedo se interponga.

El tiempo lo cura todo. Otra milonga. El tiempo no cura nada. O cura lo que ya no importa. El tiempo es precisamente lo que nos hiere. 

Noches en vela. Apatía. Distracciones constantes. Pensar en lo que se dijo, en lo que se va a decir. En lo que se debería haber dicho. Mirar el horóscopo. El tuyo y el de él. Idealizarlo. Ver su rostro en cada rostro. Euforia. Bajones. Hablar sola. No comer. Beber en exceso. Vigilar el teléfono. Autocompadecerse. Hablar de tonterías. Írsete la bola. Pensar en lo que ella pensaría. En qué estará haciendo. Con quién. Llorar. Oír canciones tristes. Pensar en no pensar. Pensar en pensar en no pensar. No dormir. No vivir. Eso es lo normal en el desamor. 

Aunque, en realidad, fue mucho peor. Mucho. Una profundidad peor. 

Porque era el miedo.

Yo mataré monstruos por ti.

(Ignacio del Valle)

Sigo

escribiendo páginas en mi libreta negra.

viernes, 21 de diciembre de 2012

deberes y prohibiciones...

Sinceramente creo que estás dejando de luchar, y lo estás abandonando todo, no sé si sera por miedo, por aburrimiento, por monotonía, distancia...  pero no creo que sea una excusa para hacerlo, ya no me demuestras tu amor, y sé que puedo tener parte de la culpa, que a veces pago mi mal humor contigo y todo eso, y también lo siento. Deberíamos tener eso prohibido. Deberíamos prohibirnos no intentar comprendernos mutuamente, que ninguna vida vale más que otra, que cada uno tiene su destino y su camino, y nadie debería estar entre dos caminos. Deberíamos buscar nuestra propia felicidad, pensando que podemos ser mejores y hacerlo mejor... deberíamos hacer tantas cosas... y deberíamos comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Es muy triste

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