Esta noche te volví a soñar, despues de mucho tiempo... tengo la impresión de que esta noche, si hubieramos estado juntos... me hubiera acostado besándote y nos hubieramos despertado a las 5 o las 5.30 de la mañana besándonos para luego dormir otra vez, esta noche me he sentido desesperanzado y angustiado, y hoy... es uno de esos dias que uno desea que pasen rápido y no vuelvan.
"Todos me dicen "ya fue, déjala, es pasado" pero, ¿Ellos que saben de las noches que pasaba horas hablando con ella? ¿De la felicidad que me daba simplemente recibir un buenos días o buenas noches de ella? ¿De esa felicidad de correr a ver el teléfono cada que sonaba esperando que fuera ella? ¿De sus notificaciones? ¿Que saben de la felicidad que yo sentía cada que decía te quiero? Es horrible dejar ir todo lo que en algún momento tanto luchaste, esa persona por la que enfrentaste a las personas que menos pensaste enfrentar en tu vida. ¿Que saben todos de lo mal que me siento al saber, o siquiera imaginar que esta hablando con otros, saliendo con otros, sonriendo con otros? No saben y nunca lo entenderán."
"Las palabras tienen algo especial. En manos expertas, manipuladas con destreza, nos convierten en sus prisioneros, se enredan en nuestros brazos como tela de araña y en cuanto estamos tan embelesados que no podemos movernos, nos perforan la piel, se infiltran en la sangre, adormecen el pensamiento. Y ya dentro de nosotros ejercen su magia"
martes, 10 de septiembre de 2013
miércoles, 4 de septiembre de 2013
viernes, 23 de agosto de 2013
Al final... tú pierdes
Y no solo eso, pierdes mis besos (que supuestamente te gustaban tanto y eran tan únicos), pierdes mis escritos, los que te escribí mientras estábamos juntos y tú nunca viste, los de mis cuadernos que quizás nunca escriba aquí, pierdes nuestro verano lleno de los planes que tú nunca supiste, pierdes tu exclusividad, ya que te conviertes en una de las que deambulan como zombies bebiendo alcohol con vestidos caros, y móviles caros, y maquillaje caro (todo inútil mientras estabas conmigo), pierdes tu nariz que te la quité hace ya mucho con ese mordisco y, como dice arriba, más que a nadie, pierdes mi amor, mi respeto, pierdes mi vida, pierdes todo eso y mucho más que ni siquiera puedes imaginar, y me río mientras sé con toda certeza que lo que ganas no es ni la mitad de bueno que el precio que pagas.
Yo soy ahora el que sale de la rutina y se mete en callejones oscuros, yo soy el que esta viendo la verdadera vida que hay aquí, yo soy el que abre los ojos a un nuevo universo en el que me esperan miles de posibilidades, como cuando llegas a un lugar único en el mundo y no quieres parpadear por miedo a perderte algo, yo soy el que está viviendo más (a veces bien y otras mal, y a veces metiéndome en líos y otras veces metiéndome otras cosas) pero dios sabe que ahora, más que nunca, estoy viviendo más libre y plenamente de lo que nunca lo hice contigo, y aunque tu salieras de mi vida, estoy descubriendo mientras releo esto que parece que yo salí de una cárcel. Así que al final parece que soy yo el que te da las gracias y eres tú la que pierdes (he de confesar que esto me encanta, de verdad).
Aprovecharé para decirte que tuve amantes, sí, tuve mil amantes de los que tu no te distes ni cuenta, y volvería a tenerlos una y otra y otra vez, y no solo fueron personas, fueron también cosas, fue la literatura, fue el teatro, el cine (constantemente), fue la música, el deporte, fue todo aquello que me evadió de tí y me mantuvo vivo mientras ganaba, mientras aprendía, y todo aquello que te sustituyó mientras estábamos juntos y cuando lo dejamos. Todas estas cosas fueron tus sustitutos, y algunas de ellas me hacian vivir mas entusiasmadamente y mas risueñamente que tú. Yo al menos no te sustituí por ninguna persona (al menos no tan rápidamente) y estas cosas son algo que yo tendré y tu no soñarás nunca. Porque no sabes lo que es vivir como yo, no lo entendiste nunca y ya nunca lo harás.
En fin, quería ser corto, no te echaré de menos, porque al final... tú eres la que pierdes.
Creo que e dejado de resultarle útil a este mundo
Una vez más en la lucha,
En la última batalla que conoceré:
Vivir y morir en este día,
Vivir, y morir, en este día.
En la última batalla que conoceré:
Vivir y morir en este día,
Vivir, y morir, en este día.
viernes, 9 de agosto de 2013
miércoles, 17 de julio de 2013
Un secreto que se vende
Esto nunca se lo dije a nadie, hoy quiero que lo sepas tú querido/a lector/ra:
La última noche que pasamos juntos esperaba que pasara algo que no hubiera pasado nunca, algo mágico, algo... bonito. Una vez leí que las palabras que escuchamos mientras dormimos se graban en el subconsciente y repercuten en nuestra vida real, aunque no lo sepamos. Aquella última noche dormí muy incómodo, pero no quería girarme, no quería darle la espalda, no quería cerrar los ojos y pensar que por la mañana me tendría que despedir de ella. Una vez leí que las palabras que escuchamos mientras dormimos se graban en el subconsciente y repercuten en nuestra vida real, aunque no lo sepamos. Aquella última noche mientras ella dormía no paré de susurrarle al oído "quédate, quédate..." intermitentemente mientras intentaba mantenerme despierto enredado entre sus rizos, esos rizos que tanto por culo dieron tantas veces atrás... dios, cuánto ignoraba lo que los echaría de menos, pero aun así seguía susurrando y susurrando... no sé si me escuchó alguna vez, supongo que sí pero aun así no me dijo nada, ojalá me lo hubiera dicho. Pero por la mañana no hubo magia, no hubo nada, nada se quedó en el subconsciente, no perdía nada por intentarlo pero... no pasó nada, no me retuvo, dios... cómo deseaba que me hubiera retenido, cómo deseaba que hubiéramos llorado juntos de alegría por no querer alejarnos el uno del otro, pero nada... y así, de la nada, llegaron los monstruos, que me atormentaban día y noche, sólo y en compañía, que me rodeaban en la oscuridad y me hacían sentir sólo, marginado, triste, lúgubre y algo así como en penumbra delante del sol.
Hubiera matado esos monstruos por ti.
Pero no estabas.
Te fuiste y te llevaste todo lo que era tuyo.
Te fuiste... y no me llevaste, y yo era tuyo.
La última noche que pasamos juntos esperaba que pasara algo que no hubiera pasado nunca, algo mágico, algo... bonito. Una vez leí que las palabras que escuchamos mientras dormimos se graban en el subconsciente y repercuten en nuestra vida real, aunque no lo sepamos. Aquella última noche dormí muy incómodo, pero no quería girarme, no quería darle la espalda, no quería cerrar los ojos y pensar que por la mañana me tendría que despedir de ella. Una vez leí que las palabras que escuchamos mientras dormimos se graban en el subconsciente y repercuten en nuestra vida real, aunque no lo sepamos. Aquella última noche mientras ella dormía no paré de susurrarle al oído "quédate, quédate..." intermitentemente mientras intentaba mantenerme despierto enredado entre sus rizos, esos rizos que tanto por culo dieron tantas veces atrás... dios, cuánto ignoraba lo que los echaría de menos, pero aun así seguía susurrando y susurrando... no sé si me escuchó alguna vez, supongo que sí pero aun así no me dijo nada, ojalá me lo hubiera dicho. Pero por la mañana no hubo magia, no hubo nada, nada se quedó en el subconsciente, no perdía nada por intentarlo pero... no pasó nada, no me retuvo, dios... cómo deseaba que me hubiera retenido, cómo deseaba que hubiéramos llorado juntos de alegría por no querer alejarnos el uno del otro, pero nada... y así, de la nada, llegaron los monstruos, que me atormentaban día y noche, sólo y en compañía, que me rodeaban en la oscuridad y me hacían sentir sólo, marginado, triste, lúgubre y algo así como en penumbra delante del sol.
Hubiera matado esos monstruos por ti.
Pero no estabas.
Te fuiste y te llevaste todo lo que era tuyo.
Te fuiste... y no me llevaste, y yo era tuyo.
martes, 2 de julio de 2013
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