viernes, 26 de febrero de 2021

Quizás cuando la tierra explote te buscaré de nuevo...

Venus tenía miedo que la Tierra interfiriera en su relación, sabía que 365 días para ella era una órbita completa, mientras que Venus tenía que conformarse con 225. Más de una vez intentó negociar con el Sol para estar más cerca de Marte pero el sistema no se puede alterar a su capricho.

Venus quería que la Tierra se extinguiera para poder así crear vida en Marte, deseaba llegar allí primero y no dejar habitar a nadie más. Le decían que Marte era rojo y rebelde, difícil de alcanzar y que no aceptaba a nadie más. Que sus cráteres desérticos eran como trampas y probablemente se quedaría solo.

Entonces Venus en un último intento por conquistar a Marte habló con la Luna. Le pidió un eclipse total que durara 140 días para así robarle el puesto a la Tierra y estar más cerca de su amado. La Luna dudó, pero al final le dijo: Que este sea tu último intento y roguemos que el Sol no nos descubra.


Pero la Tierra también amaba a Marte, y tuvo que entender de mala manera que éste nunca la iba a querer. Millones de años no fueron suficientes, no podía comprender porqué Marte no le hacía caso. Ella se miraba en el reflejo de la Luna y se veía hermosa, llena de agua que la hacía brillar y con un largo cabello que llamaba Amazonas. No se veía ningún defecto y por más que intentaba encontrar una razón simplemente se limitaba a creer que quizá el ángulo de temporada de primavera no le favorecía.

Trataba de coquetear con Marte en su solsticio de invierno, pues pensaba que la luz le otorgaba una curva más atrevida. Cada dos años terrestres, cuando la distancia entre ambos era más corta, ella dejaba entrever alguna que otra parte de su cuerpo, inclinada 23 grados hacia el Este. En Otoño presumía las mejores vistas e invitaba a la Luna a que fuera su cómplice. Pero Marte no se volvía a mirar.

Empezaba el año 2000 y los Mayas anunciaban el final de la civilización y con ella la Tierra desaparecería, no habría otra oportunidad ni otra Vía Láctea para tener un nuevo amor. Fue así que en los primeros años del siglo, un día cualquiera de un mes cualquiera, en un último intento por llamar la atención del planeta rojo, la Tierra explotó. Dejando óxido y polvo de estrellas, y un perfume que anhelaba que se quedara alrededor de Marte.

El planeta rojo se giró por única vez y lo único que pudo ver fue un gran espectáculo en el espacio apagándose lentamente...



U.

martes, 27 de octubre de 2020

Febrero quería conocer a Noviembre

9 meses de diferencia los separaban, Febrero sabía que tenía mucho que ofrecer, se sentía especial sabiendo que cada cuatro años tenía un 29 que lo hacía único y que cada 14 la gente volvía a creer en el amor... o no.

La gente decía que Noviembre a veces era melancólico y que la nostalgia del fin de año siempre envolvía sus cielos de otoño, aunque se pusiera su capa de hojas caídas y los primeros festejos de Navidad asomaban por la puerta trasera. Noviembre se disfrazaba cada año de algún personaje nuevo pero esta vez sería diferente.

Febrero esperó el año bisiesto para decirle "hola". Aunque con un poco de nervios y temor al rechazo recordando las palabras que le había dicho su amigo Enero la última vez que se encontraron: Febrero, tu eres el mes más corto y al mismo tiempo el inicio y fin de muchas relaciones, haz que suceda, hazle honor a tu nombre y regálale un intento al destino, sin importar lo que digan los otros meses.

Todos tenemos dudas pero para Febrero el hecho de saber que el ex novio de Noviembre había sido Octubre le hacía mucho ruido en la mente y si tuviera la oportunidad de cambiarlo en lugar de doce meses habría borrado del plano a ese tan molesto mes. Pero la Tierra no gira más rápido y todos los meses eran igual de importante para ella, así que Octubre debía permanecer ahí, odiado por unos, amado por otros pero siempre con cielos y clima casi agradable.

Se acercaba la fecha, Febrero no quería esperar cuatro años más reuniendo valor, no podía desperdiciar la oportunidad y ser rechazado nuevamente, y en el día 29 guardó todo el calor que pudo a pesar de ser un mes de invierno, y cuando se acercaban los primeros días de Noviembre le susurró al oído...

Feliz día de los muertos, que ironía que tu me estés quitando la vida en este momento con tan solo tenerte en frente...

martes, 13 de octubre de 2020

Pablo, ¿puedo borrar los besos más tristes esta noche?

De repente empezó a llover, la lluvia comenzaba a arrullarme mientras me encontraba solo en la habitación, observaba como las gotas resbalaban por la ventana víctimas de la gravedad. En poco tiempo se había formado un gran charco en la calle, siempre igual en estos países sin alcantarillado, el agua no tiene dónde ir... El mar se traga playas y paseos, luego riadas de lluvia y claro, desastre natural. Miré hacia fuera y no pude decidir si me sentía solo o libre.

Con mis dedos dibujé tus iniciales en el vidrio de la ventana, recordé la primera vez que lo hice en una furgoneta viajando en el sur cuando ni siquiera éramos nada, y me vino la curiosidad de saber qué estarías haciendo con tu vida. Tuve el impulso de volver a escribirte algún texto de esos que sabes que no llegan a ningún lado pero que de igual manera te reconforta la idea de retomar el contacto, pero para qué...

El agua cae y se evapora, o se acaba diluyendo como el recuerdo. Me he callado tantas cosas y tengo un nudo en el pecho que en el momento que escucho los relámpagos y veo las nubes grises me alegra saber que cada día que pasa te necesito un poco menos...

Pero cómo y quién podría cortar ese nudo en mi pecho... La lluvia para momentáneamente y al mismo tiempo observo el teléfono y quisiera que en una de esas, sin esperarlo, tu nombre apareciera en la pantalla, ya sea por error o por convicción pero que lo hicieras. Escucharte al otro lado y saber que estabas pensando en mi, aún tengo la ilusión de que eso pase, de que no me hayas olvidado. Sólo una llamada de distancia para volver a conectarnos, para poner todas las piezas a esta relación de una vez por todas.

Ingenuo yo...


In a parallel world, people may be happy together











domingo, 14 de junio de 2020

How to...

Nos escapamos todo el fin de semana, solos tú y yo. Cambiamos cualquier tipo de rutina y condujimos en ese coche sin destino, poniendo el dedo en montañas y lugares que pensamos que podrían ser curiosos y nos dirigimos allí.
Yo conducía, pero no teníamos reglas ni tiempos definidos... Y contemplamos la inmensidad de aquel lugar que parecía un planeta inexplorado. Nos quedamos en un hotel que nunca pensaríamos; reservamos una habitación con bañera y compramos vino. Noche de películas extrañas y día para los dos, nos abrazamos hasta el amanecer, no teníamos prisa de nada.
Escapamos de toda la gente, los teléfonos sólo servían para escuchar música, esa banda sonora de nuestros abrazos no será fácil de olvidar... No había reglas ni nadie más en el mundo, sólo nosotros dos.
Necesitábamos estar solos,
necesitábamos despejar la mente,
necesitábamos apagar las luces...
Para darnos cuenta, en nuestra última noche juntos, que la vida sin el otro no tendría mucho sentido, y que aun así deberíamos vivirla que sólo existíamos en mi imaginación, y que en esos viajes siempre me olvidaba olvidarte.


Give love to each other,
Hug each other more often,
Kiss each other more often,
Understand each other,
Feel each other,
Take care of each other,
Say I love you more often, say it when you can! Don´t
wait for the right moment to say nice things to each other,
Make memories by expressing your love,
Your soul is the most expensive thing in this world and
tomorrow is not guaranteed.

With love

Los átomos de los puzzles

Me tuve que acostumbrar a vivir sin ti, a no ver tus ojos cuando me despertaba en la mañana, ni tu sonrisa en mi casa, a no mandarte mensajes improvisados diciéndote lo mucho que te quería, y a dejar de explorar lugares nuevos y bonitos donde llevarte. Me tocó ser yo contra el mundo.
Lo intentamos una, dos, tres veces y simplemente la ecuación no funcionaba. Probamos mil maneras para tratar de entendernos, pero parecía que nos alejábamos más, que no estábamos hechos el uno para el otro, que el material y hasta esos átomos eran distintos entre nosotros.
Estaba convencido que eras mi persona especial, pero quizás solo logramos engañarnos a nosotros mismos. No había confianza. Tuve que borrar fotos, conversaciones y hasta tu número...
Confío en las vueltas que da la vida y en su curso natural. Hoy no nos tocaba ni mañana tampoco. Somos dos piezas que no encajan...
Pero había amor y no estaba disfrazado, había cariño y no eran migajas; había magia y no eran solo pequeños momentos, sino noches enteras. Me tuve que acostumbrar a que me doliera el pecho de extrañarte mientras tu te ibas rápido alejándote de mí. Eras mi pieza favorita y sin ti el puzzle se desmorona, aunque nunca terminásemos de encajar...


"Te vas a desenamorar de mí,
muchas veces.

Y no me importa.

Yo no quiero que vivas enamorado
de mí.

Lo que me importa es que vivas
eligiéndome.

Aunque estés enojado, triste, o agotado.

Que aún así, se acabe el día y digas:
"Ella, no sé por qué,
pero ella. Mil veces ella."

-Ana Luz Sanchez Soto.

domingo, 10 de mayo de 2020

Siempre escribí mejor cuando te veía con otros...

Tuve que pasarlo mal para darme cuenta que ya no valía...
Que ser el chico malo no podría salir bien siempre, que ir a prisión o follar con sustos me desgastaba más que me llenaba. Que completar la vida al 100% no servía de nada si al final mi mente estaba destruida. Perder el amor de mi vida y jugar a que naba importaba ahogándome en alcohol y drogas nunca me llevó al cielo. Crear, destruir, inventar y manipular era emocionante pero al final... La vida nos pone en nuestro sitio. Y desearía olvidar tantas cosas, desearía cambiar y volver a tumbarme en esa cama contigo, aunque el gato me arañe y se pasee sobre mi espalda y mi cabeza... Desearía saber meditar, poder salir de esa vorágine de malas decisiones que creía que me engrandecían, volver a ser humilde e ingenuo, y sorprenderme por todo lo que la vida tenia que darme.
Debí intentar inventar una máquina para olvidarte, en lugar de aquella máquina del tiempo que dejamos a medias... Si lo hubiera sabido..
Estoy mal y lo reconozco, y no estás para decirme que todo saldrá bien... Estoy enfermo, y quizás no tanto en el cuerpo sino más en la mente, y ya probé demasiadas medicinas para intentar curarme, a las que acabé adicto también... Buenos tiempos cuando solo tú eras mi adicción.
Necesito irme de aquí y reiniciar, necesito inventar el olvido en i mente, y acercarte a él. Necesito volver a escribir poesía y a mirar con ojos de niño, aprender a enamorarme de nuevo, puramente.

sábado, 4 de abril de 2020

Un día en la playa

El sabor a agua salada entre nuestros labios y el bañador como segunda piel. Quiero tostarme tumbado a tu lado, quedándome absorto mirando tus tatuajes y tu piel morena, y nadar hasta encontrar estrellas de mar. Quiero bucear, sumergirme y que una ola me lleve a la orilla donde estás tú, y pelear para ponernos protector solar.
Quiero que nos besemos, nos quitemos la ropa y vivamos los dos, quiero capturar una foto con mis ojos y enmarcarla en mi memoria para siempre; y construir un castillo de arena y regalarte perlas.
Amanecer en esa isla, que ni tu ni yo sabemos dónde es, digamos que en el caribe o en el sudeste asiático... El fuego en la noche, tu espalda contra mi pecho, Bécquer al oído y nuestras canciones sonando bajito. Despacito, como el beso que me gustaría darte.

domingo, 22 de marzo de 2020

Only one you. Only one me. We should have been careful...

Nunca olvidaré aquella sensación de incomodidad, de abandono, de desesperación...
Después de haber estado juntos tantos años, verte al otro lado de la mesa y no poder abrazarte... Desconozco quiénes eran las demás personas que estaban allí, solo recuerdo tu rostro, tu cabeza ligeramente ladeada a un lado y esos grandes ojos azules fijos en mí.
Habías cambiado de look, estabas más guapa que nunca, a pesar de que la madurez empezaba a hacer mella en tus ojos. Intenté evitarte con la mirada y pretender que no estabas ahí; imposible, mis ojos no respondían, no me contenía las ganas de examinarte, intentando encontrar un defecto que me hiciera pensar que sin mí no eras la misma.
Pensé si estarías con alguien más, si vivirías sola, si tus padres estarían bien, todos nuestros momentos llegaron a mi cabeza como una estampida mientras tú permanecías ahí al otro lado de la mesa, como dos desconocidos.
No intenté entablar conversación contigo, pretendí que no me importara que estuvieras ahí, me dije a mí mismo que soy mas fuerte sin ti. Pero cuando desperté en mi cama y sentí aquella sensación de incomodidad, de abandono, de desesperación pensé... Aún me afecta, aún no puedo olvidarla.